Las
matemáticas dependen tanto de la lógica como de la creatividad, y están regidas
por diversos propósitos prácticos y por su interés intrínseco. Para algunas
personas, y no sólo para los matemáticos profesionales, la esencia de esta
disciplina se encuentra en su belleza y en su reto intelectual Para otros,
incluidos muchos científicos e ingenieros, su valor principal estriba en la
forma en que se aplican a su propio trabajo. Ya que las matemáticas juegan ese papel
central en la cultura moderna, es indispensable una comprensión básica de ellas
en la formación científico. Para lograr esto, los estudiantes deben percatarse
de que las matemáticas forman parte del quehacer científico, comprender la
naturaleza del pensamiento matemático y familiarizarse con las ideas y
habilidades de esta disciplina. Este capítulo aborda las matemáticas como parte
del quehacer científico y luego como proceso o forma de pensamiento. Las
recomendaciones relacionadas se presentan en el capítulo 9, y aquéllas sobre
las habilidades matemáticas se incluyen en el capítulo 12.
PAUTAS Y RELACIONES
Las
matemáticas son la ciencia de las pautas y las relaciones. Como disciplina
teórica, exploran las posibles relaciones entre abstracciones, sin importar si
éstas tienen homólogos en el mundo real. Las abstracciones pueden ser cualquier
cosa, desde secuencias de números hasta figuras geométricas o series de
ecuaciones. Si se propone, por ejemplo, "¿forma una pauta el intervalo
entre números primos?" como pregunta teórica, los matemáticos se
interesarán sólo en encontrar la pauta o probar que ésta no existe, pero no en
buscar la utilidad que podría tener tal conocimiento. Cuando se deriva, por
ejemplo, una expresión para el cambio en el área de cualquier cuerpo regular
cuando su volumen se aproxima a cero, los matemáticos no manifiestan interés en
la concordancia entre los cuerpos geométricos y los objetos físicos del mundo
real.
Una
línea fundamental de investigación en las matemáticas teóricas es identificar
en cada campo de estudio un pequeño conjunto de ideas y reglas básicas a partir
de las cuales puedan deducirse, por lógica, todas las demás ideas y reglas de
interés en ese campo. Los matemáticos, como otros científicos, gozan en
particular cuando descubren que partes de esa ciencia sin relación previa
pueden ser derivables entre si o a partir de una teoría más general. Parte del
sentido de belleza que muchas personas han percibido en esta ciencia no radica
en hallar la más grande perfección o complejidad, sino al contrario, en
encontrar un gran ahorro y sencillez en la representación y la comprobación. A
medida que las matemáticas avanzan, se han encontrado más y más relaciones
entre partes que se habían desarrollado por separado por ejemplo, entre las
representaciones simbólicas del álgebra y las representaciones espaciales de la
geometría. Estas interconexiones hacen posible que surjan intuiciones que deben
desarrollarse en las diversas partes de la disciplina; juntas, fortalecen la
creencia en la exactitud y unidad esencial de toda la estructura.
Las
matemáticas son también una ciencia aplicada. Muchos matemáticos dedican sus
energías a resolver problemas que se originan en el mundo de la experiencia. De
igual manera, buscan pautas y relaciones; en el proceso utilizan técnicas
similares a las que se emplean en esta ciencia puramente teórica. La diferencia
es en gran medida de propósito. En contraste con las matemáticas teóricas, las
aplicadas, en los ejemplos anteriores, podrían estudiar la pauta del intervalo
de los números primos para desarrollar un nuevo sistema para codificar
información numérica, más que como un problema abstracto. También podrían abordar
el problema sobre el área/volumen como un paso en la concepción de un modelo
para el estudio del comportamiento del cristal.
Los
resultados de las matemáticas teóricas y aplicadas con frecuencia influyen
entre sí. A menudo los descubrimientos de los matemáticos teóricos tienen un
valor práctico no previsto algunas veces décadas después. Por ejemplo, el
estudio de las propiedades matemáticas de acontecimientos que ocurren al azar
condujo al conocimiento que más tarde hizo posible mejorar el diseño de los
experimentos en las ciencias naturales y sociales. Por el contrario, al tratar
de solucionar el problema del cobro justo a los usuarios del teléfono de larga
distancia, los especialistas hicieron importantes descubrimientos sobre las
matemáticas de redes complejas. Las matemáticas teóricas, a diferencia de otras
ciencias, no están restringidas por el mundo real, pero a la larga contribuyen
a entenderlo mejor.
Debido
a su abstracción, las matemáticas son universales en un sentido en que no lo
son otros campos del pensamiento humano. Tienen aplicaciones útiles en los
negocios, la industria, la música, la historia, la política, los deportes, la
medicina, la agricultura, la ingeniería y las ciencias naturales y sociales. Es
muy amplia la relación entre las matemáticas y los otros campos de la ciencia
básica y aplicada. Ello obedece a varias razones, incluidas las siguientes:
- La relación entre la
ciencia y las matemáticas tiene una larga historia, que data de muchos
siglos. La ciencia le ofrece a las matemáticas problemas interesantes para
investigar, y éstas le brindan a aquélla herramientas poderosas para el
análisis de datos. Con frecuencia, los modelos abstractos que han sido
estudiados por los matemáticos, por el puro interés que despiertan han
resultado ser muy útiles para la ciencia tiempo después. La ciencia y las
matemáticas están tratando de descubrir pautas y relaciones generales, y
en este caso ambas son parte del mismo quehacer.
- Las matemáticas son el
principal lenguaje de la ciencia. El lenguaje simbólico matemático ha
resultado ser en extremo valioso para expresar las ideas científicas sin
ambigüedad. La declaración a = F/m no es sólo una manera abreviada de
decir que la aceleración de un objeto depende de la fuerza que se le
aplique y de su masa; sino que es un enunciado preciso de la relación
cuantitativa entre esas variables. Más importante aún, las matemáticas
proporcionan la gramática de la ciencia las reglas para el análisis
riguroso de ideas científicas y datos.
- Las matemáticas y la
ciencia tienen muchas características en común. Estas incluyen la creencia
en un orden comprensible; una interacción de imaginación y lógica
rigurosa; ideales de honestidad y franqueza; la importancia decisiva de la
crítica de los compañeros; el valor atribuido a ser el primero en hacer un
descubrimiento clave; abarcar el ámbito internacional; e incluso, con el
desarrollo de poderosas computadoras electrónicas, ser capaz de utilizar
la tecnología para abrir nuevos campos de investigación.
- Las matemáticas y la
tecnología también han desarrollado una relación productiva mutua. Las
matemáticas de las relaciones y cadenas lógicas, por ejemplo, han
contribuido considerablemente al diseño del hardware computacional y a las
técnicas de programación. Las matemáticas también ayudan de manera
importante a la ingeniería, como en la descripción de sistemas complejos
cuyo comportamiento puede ser simulado por la computadora. En tales
simulaciones, pueden variarse las características del diseño y las
condiciones de operación como un medio para encontrar diseños óptimos. Por
su parte, la tecnología computacional ha abierto áreas totalmente nuevas
en las matemáticas, aun en la misma naturaleza de la comprobación, y
también continúa ayudando a resolver problemas anteriormente
atemorizantes.
LA INVESTIGACIÓN MATEMÁTICA
El
uso de las matemáticas para expresar ideas o resolver problemas comprende por
lo menos tres fases: 1. representar de manera abstracta algunos aspectos de las
cosas; 2. manejar las abstracciones mediante reglas de lógica para hallar nuevas
relaciones entre ellas, y 3. ver si las nuevas relaciones indican algo útil
sobre las cosas originales.
Abstracción y representación simbólica
El
pensamiento matemático comienza con frecuencia con el proceso de abstracción
esto es, observar una similitud entre dos o más acontecimientos u objetos. Los
aspectos que tienen en común, ya sea concretos o hipotéticos, se pueden
representar por símbolos como los números, letras, otros signos, diagramas,
construcciones geométricas o incluso palabras. Todos los números son
abstracciones que representan el tamaño de conjuntos de cosas y sucesos, o el
orden de los elementos en una serie. El círculo como concepto es una
abstracción derivada de caras humanas, flores, ruedas, u olas pequeñas que se
expanden; la letra A puede ser una abstracción para el área de objetos de
cualquier forma, para la aceleración de todos los objetos móviles o para
aquellos que tienen una propiedad específica; el símbolo + representa un
proceso de adición, aun cuando uno se encuentre sumando manzanas o naranjas,
horas o millas por hora. Y las abstracciones no se hacen sólo a partir de
objetos o procesos concretos; también pueden realizarse con base en otras
abstracciones, como las clases de números (los números pares, por ejemplo).
Tal
abstracción permite a los matemáticos concentrarse en ciertas características
de los objetos, además de que les evita la necesidad de guardar continuamente
otras en su mente. En lo que a las matemáticas se refiere, no importa si un
triángulo representa el área de un velero o la convergencia de dos líneas
visuales sobre una estrella; los matemáticos pueden trabajar con ambos
conceptos de igual manera. El ahorro de esfuerzo resultante es muy útil siempre
y cuando al hacer la abstracción se ponga cuidado en no soslayar las
características que juegan un papel importante en la determinación de los
resultados de los sucesos que se están estudiando.
Manipulación de los enunciados
matemáticos
Una
vez que se han hecho las abstracciones y se han seleccionado las representaciones
simbólicas de ellas, los símbolos se pueden combinar y recombinar de diversas
maneras de acuerdo con reglas definidas con exactitud. En ocasiones, eso se
lleva a cabo teniendo en mente un objetivo fijo; en otras, se hace en el
contexto de un experimento o prueba para ver lo que sucede. A veces, una
manipulación apropiada se puede identificar fácilmente a partir del significado
intuitivo de las palabras y símbolos de que se compone; en otras ocasiones, una
serie útil de manipulaciones se tiene que resolver por tanteo.
Es
común que el conjunto de símbolos se combine en enunciados que expresan ideas o
proposiciones. Por ejemplo, el símbolo A para el área de cualquier cuadrado se
puede combinar con la letra s que representa la longitud del lado del cuadrado,
para formar la expresión A = s2. Esta ecuación específica de qué manera se
relaciona el área con el lado y también implica que no depende de nada mas. Las
reglas del álgebra común se pueden utilizar, entonces, para descubrir que si se
duplica la longitud de los lados de un cuadrado, el área de éste se
cuadruplica. En sí, este conocimiento hace posible que se descubra lo que le
sucede al área de un cuadrado sin importar cuánto varíe la longitud de sus
lados y, por el contrario, cómo cualquier cambio en el área afecta a los lados.
El
discernimiento matemático en las relaciones abstractas ha aumentado a lo largo
de miles de años y todavía sigue ampliándose y en ocasiones se revisa. Aunque
las matemáticas comenzaron en la experiencia concreta de contar y medir, han
evolucionado a través de muchas etapas de abstracción y ahora dependen mucho
más de la lógica interna que de la demostración mecánica. Entonces, en cierto
sentido, la manipulación de las abstracciones es casi un juego: comenzar con
algunas reglas básicas, después hacer cualquier movimiento que las cumpla el
cual incluye la invención de reglas adicionales y encontrar nuevas relaciones
entre las antiguas. La prueba para validar las ideas nuevas consiste en que
sean congruentes y se relacionen lógicamente con las demás.
Aplicación
Los
procesos matemáticos pueden llevar a un tipo de modelo de una cosa, a partir de
los cuales se obtendrían profundizaciones de la cosa misma. Cualquier relación
matemática que se obtenga por medio de la manipulación de enunciados abstractos
puede o no transmitir algo verdadero sobre el objeto que se está modelando. Por
ejemplo, si a dos tazas de agua se agregan otras tres, y la operación
matemática abstracta 2 + 3 = 5 se utiliza para calcular el total, la respuesta
correcta es cinco tazas de agua. No obstante, si a dos tazas de azúcar se
añaden tres tazas de té caliente y se realiza la misma operación, cinco es una
respuesta incorrecta, pues esa suma da por resultado sólo un poco más de cuatro
tazas de té muy dulce. La simple suma de volúmenes es apropiada para la primera
situación, pero no para la segunda lo que podría haberse predicho sólo
conociendo algo sobre las diferencias físicas en los dos casos. Así, para
utilizar e interpretar bien las matemáticas, es necesario estar interesado en
algo más que la validez matemática de las operaciones abstractas, así como
tomar en consideración qué tan bien se corresponden con las propiedades de las
cosas que representan.
Algunas
veces, el sentido común es suficiente para decidir silos resultados de las
matemáticas son apropiados. Por ejemplo, para calcular la estatura de una joven
cuando tenga 20 años si en la actualidad mide 1.63 m y crece a una tasa de
2.54 cm
por año, el sentido común sugiere rechazar la respuesta simple de "tasa
por tiempo" de 2.13 m
como muy improbable, y dirigirse a algún otro modelo matemático, como las
curvas que aproximan valores restrictivos. Sin embargo, en ocasiones, puede ser
difícil saber qué tan correctos son los resultados matemáticos por ejemplo, al tratar
de predecir los precios en la bolsa de valores, o los terremotos.
Con
frecuencia, sucede que una sesión de razonamiento matemático no produce
conclusiones satisfactorias; entonces se intenta efectuar cambios en la manera
en que se hizo la representación o en las mismas operaciones. De hecho, se dan
saltos entre pasos hacia adelante y hacia atrás y no hay reglas que determinen
cómo se debe proceder. El proceso avanza típicamente a empujones, con muchas
vueltas erróneas y callejones sin salida. Este proceso continúa hasta que los
resultados son suficientemente buenos.
Pero, ¿qué grado de exactitud es el suficiente? La
respuesta depende de la forma en que se vaya a utilizar el resultado, las
consecuencias del error, y el posible costo de modelar y estimar una respuesta
más precisa. Por ejemplo, un error de 1% al calcular la cantidad de azúcar en
una receta para pastel podría ser insignificante, pero un grado de error
similar en el cálculo de la trayectoria de una sonda espacial podría resultar
desastroso. Sin embargo, la importancia de la pregunta "suficiente"
ha llevado al desarrollo de procesos matemáticos para estimar qué tan lejos
podrían llegar los resultados y cuánto cálculo se requeriría para obtener el
grado de precisión deseado.
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